Una exposición para celebrar el Día Mundial de los Humedales
Cada 2 de febrero se conmemora el Día Mundial de los Humedales, una fecha que nos recuerda la importancia de estos ecosistemas para la vida del planeta. En el Isla Santay, esa fecha no es simbólica: es profundamente real.
Este año, desde el Observatorio de Santay decidimos celebrar el 2 de febrero no solo con palabras, sino con una reflexión estructurada: la exposición “Santay: Humedal Vivo, Humedal Habitado”.
Porque Santay no es solo un sitio Ramsar en un mapa internacional. Es un territorio que respira, cambia, resiste y convive.
El humedal vivo
Eso no es un detalle menor.
No se trata de un investigador que llegó, tomó datos y se fue. Se trata de alguien que camina la isla todos los días, que conoce sus senderos, sus silencios, sus señales. El estudio documenta especies que muchos visitantes nunca imaginan presentes en un territorio frente a una ciudad como Guayaquil.
Cuando uno observa esos registros entiende algo fundamental: Santay es un ecosistema funcional, resiliente y complejo. No es un “vacío verde” en el mapa urbano. Es infraestructura ecológica viva.
El humedal habitado
Pero la exposición no se queda en la biodiversidad. Santay es también la comunidad que ha resistido transformaciones legales, administrativas y estructurales. Es la población que vive en un territorio declarado área protegida, donde la palabra “conservación” a veces se usa sin comprender que allí hay historias, afectos y derechos.
“Humedal Habitado” es una invitación a mirar la conservación desde la complejidad.
No es naturaleza contra personas.
Es naturaleza con personas.
Durante años se ha intentado separar ambos mundos como si fueran incompatibles. La exposición propone lo contrario: reconocer que el conocimiento local, la presencia histórica y la biodiversidad pueden coexistir cuando existe gestión inteligente y respeto mutuo.
Una reflexión necesaria
En un momento en que
Santay enfrenta desafíos de infraestructura y acceso, esta muestra adquiere un
significado mayor.
Hablar de mamíferos es
hablar de equilibrio ecológico.
Hablar de comunidad es hablar de dignidad.
Hablar de Santay es hablar de responsabilidad.
Desde el Observatorio de
Santay seguimos convencidos de algo simple pero profundo:
Un humedal no se protege
aislándolo de su gente.
Se protege entendiendo su totalidad.
“Santay: Humedal Vivo,
Humedal Habitado” no es solo una exposición.
Es una postura.
Y también es una pregunta
abierta:
¿Estamos listos para gestionar un territorio donde la biodiversidad y la vida
humana no se excluyen, sino que se necesitan?
Fotos: Fabiana Achiote y Diana Otero 2026




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