No resulta sencillo escribir en primera persona sobre un reconocimiento. Siempre existe el riesgo de que la historia termine concentrándose únicamente en quien recibe el premio, cuando detrás de ese resultado hay comunidades, instituciones, colaboradores y muchos años de trabajo compartido.
Por eso, más que hablar de un logro personal, quisiera explicar qué representa el Outstanding Wetland Educator Award 2026, por qué este reconocimiento tiene una especial importancia para la isla Santay y quiénes han sido distinguidos anteriormente.¿Qué es el Outstanding Wetland Educator Award?
Este premio es otorgado por la Society of Wetland Scientists (SWS), una organización profesional internacional cuya misión incluye promover la investigación, la educación, la conservación, la restauración y el manejo responsable de los humedales.
El reconocimiento distingue a miembros de la Sociedad que han realizado contribuciones especiales a la educación sobre humedales, ya sea en el ámbito público, académico o profesional. Además del reconocimiento institucional, el premio incluye una membresía de tres años en la SWS y la exoneración de la inscripción a la reunión anual en la que se entrega la distinción.
Su importancia radica en que reconoce a la educación como una parte fundamental de la conservación. Los humedales no pueden ser protegidos únicamente mediante normas, investigaciones científicas o declaratorias oficiales. También necesitan comunidades informadas, niños y jóvenes que comprendan su valor y espacios capaces de acercar el conocimiento a la vida cotidiana.
¿Por qué recibí este reconocimiento?
La comunicación difundida por la Convención sobre los Humedales destacó más de treinta años de dedicación a la educación ambiental, la divulgación para la conservación y el trabajo con las comunidades.
También señaló las actividades desarrolladas desde el Observatorio de la isla Santay, donde se han impulsado iniciativas educativas y culturales que reúnen a escuelas, familias, líderes comunitarios, colaboradores y responsables del manejo del área protegida.
Este reconocimiento se relaciona, por tanto, con un camino que comenzó mucho antes de la creación del Observatorio. Es una trayectoria vinculada a la defensa de Santay, al acompañamiento de su comunidad y a la convicción de que la educación ambiental debe estar conectada con la memoria, la cultura, la historia y las condiciones de vida de las personas que habitan el humedal.
Desde su creación, el Observatorio ha procurado ser una pequeña ventana cultural y educativa dentro de Santay. Sus exposiciones, actividades con los niños, programas de divulgación y encuentros comunitarios han buscado demostrar que un humedal no es solamente un espacio natural que debe ser protegido. Es también un territorio habitado, con memoria, conocimientos, problemas, aspiraciones y una relación profunda entre la gente y el ecosistema.
Por eso considero que este premio no pertenece exclusivamente a una persona. Lleva mi nombre, pero también representa a la comunidad de Santay, a sus niños, a los guardaparques, educadores, colaboradores y amigos que han participado en las actividades del Observatorio y que continúan creyendo en el valor de este humedal.
¿Quiénes recibieron anteriormente este premio?
La relación pública de ganadores de la Society of Wetland Scientists incluye a reconocidos científicos, profesores y educadores:
- En 2025, el Dr. William J. Mitsch y el Dr. Dingha Chrispo Babila.
- En 2024, el Dr. Swapan Paul.
- En 2023, la Dra. Michelle Stevens, de California State University, Sacramento.
- En 2022, Joy Marburger, reconocida de manera póstuma y vinculada a Purdue University Northwest, y Beth Lawrence, de la Universidad de Connecticut.
Formar parte de esta relación constituye un gran honor. El registro público disponible de la SWS, que comienza en 2022, no presenta anteriormente a un galardonado latinoamericano. Por ello, la distinción concedida en 2026 representa también un precedente para nuestra región.
Sin embargo, más importante que ocupar un lugar en una lista es la posibilidad de que este reconocimiento ayude a dirigir la mirada hacia Santay y hacia muchos otros humedales latinoamericanos donde la conservación depende de la participación de las comunidades y de una educación ambiental constante.
Un estímulo para continuar
Recibo este premio con gratitud, pero también con un profundo sentido de responsabilidad.
No lo considero un punto de llegada ni la culminación de un trabajo. Lo entiendo como un estímulo para continuar aprendiendo, divulgando y construyendo nuevas oportunidades para que Santay sea conocida, valorada y protegida.
También quisiera que sirva para recordar que la educación ambiental no ocurre solamente en las aulas. Se construye escuchando a las comunidades, recuperando su memoria, acercando el conocimiento científico, creando espacios culturales y ayudando a que cada persona comprenda que la conservación también tiene una dimensión humana.
El Outstanding Wetland Educator Award 2026 lleva mi nombre, pero representa un camino compartido. Un camino que comenzó hace más de treinta años y que continúa cada día junto a la comunidad de Santay y a todas las personas que creen que educar también es una manera de conservar.


